Mig any 2010


Ya estamos calentando motores ;el segundo fin de semana de mayo se celebra el mig any de El Campello,como siempre cargado de eventos.


Programa de actos

http://www.elcampello.es/upload/areas.../programa_de_actos_mig_any_2010.pdf

L´avanç tocando Abenserraig en Alcoi con la escuadra de negros del alférez 2009

Aprovechando las fechas (felicidades a los Jordis) y cotilleando en youtube he encontrado este video.
Es un extracto de la retransmisión que realizó canal 9 en 2009 y en el que los comentaristas dicen que la marcha mora que está sonando interpretada por l´avanç es Penya Cadell.
En lugar de punt dos, se deberia de llamar dos punts...
que disfruteis de Abenserraig

y aquí sin comentarios...

La moda mudéjar



La moda morisca (incluimos aquí a nazaríes y mudejares) era muy parecida a la andalusí del periodo, con mucha influencia del reino de Granada que era el referente cultural del momento para los mudejares del periodo.

Moda de "andar por casa", tunicas largas, simples velos que tapan la cabeza.
La moda femenina no vario desde los tiempos de las Cantigas apareciendo para ellas y ellos los zaragueyes o pantalones bombachos, tunicas largas, y un amplio velo tipo sabana como los de las moriscas representadas aqui.



Los hombres vestían con una especie de albornoz, en algunos casos con capucha, y se cubrían la cabeza con turbantes de lino o casquetes de fieltro.

Tejidos disponibles: Algodón, seda, lino y lana, aunque los dos primeros sólo estaban disponibles para los ricos.

Patrones: Los tejidos en seda de la época se caracterizan por grandes y repetitivos diseños que podían ser extremadamente complejos en la diversidad de sus motivos. Estos estaban a menudo, pero no siempre, basados en círculos. Sus elementos pueden incluir figuras humanas y animales, motivos vegetales, figuras geométricas y palabras escritas en caracteres cúficos

Colores: La mayoría de los textiles existentes de este periodo son carmesí, aunque una variedad de otros colores han sobrevivido también, incluyendo azul, verde, marrón, negro y amarillo. Los ricos usaban hebras cubiertas de oro para embellecer sus tejidos.
Las preferencias de color cambiaban a lo largo del año. El verano favorecía colores claros, o incluso ropas en color blanco, mientras que los colores más brillantes se escogían en otoño e invierno.
No hay suficientes pruebas para afirmar que se obligase a judíos y cristianos a vestir colores distintivos para identificarlos, pero parece probable, dada la creciente intolerancia religiosa que los bereberes trajeron con ellos a Al-Andalus?. Los judíos pueden haber sido obligados a vestir cinturones amarillos, y en el siglo XII se promulgaron leyes obligándolos a vestir de color azul-negro profundo. No parece haber una legislación similar para los cristianos, pero hay que tener en cuenta que al principio del siglo XII la mayoría de ellos ya habían partido hacia los reinos cristianos.

Túnicas Hombres: Al principio del s. XI los hombres podían escoger dos tipos de túnicas: una túnica corta con una falda comparativamente ancha y mangas estrechas (en árabe Al-Shaya) o una vestimenta larga hasta el suelo con anchas mangas (en árabe Al-Jubba). La Shaya se prefería para cazar, para la cetrería, los torneos y otros deportes activos de exterior, donde una vestidura larga hasta el suelo sería un engorro. La jubba, por otra parte, se vestía para las ocasiones en la corte, fiestas, y escuchar música y poesía.

Llevado como una ropa de estado, la jubba se conocía como khil’a y a menudo llevaba bandas de tiraz. Mientras que la jubba y la shaya sólo se abrían en la línea del cuello, otra vestidura conocida como durr’a se abría a lo largo de todo el frontal.

Mujeres: Las mujeres también vestían la shaya, jubba y durr’a, aunque la shaya estaba probablemente relegada a las mas pobres, la mujeres de la clase trabajadora.

Cuellos: Los cuellos eran normalmente redondos, o bien una hendidura perfectamente recta, como se ve en algunas túnicas romanas o coptas. Al principio del s. XI algunas túnicas llevaban una peculiar abertura en forma de agujero de cerradura superpuesta. Esta originalidad mora parece haber desaparecido bajo la influencia de los bereberes.

Adornos: Además de la tiraz, las túnicas podían también ser adornadas con tejidos contrastantes en los dobladillos y puños de las mangas, o en el cuello. También placas de oro llamadas bractea en forma de estrellas o cruces pueden haber sido cosidas a lo largo de los bordes de las vestiduras. Los bordados eran también probablemente una forma de embellecer aun más los vestidos.



Materiales: todos los tiraz existentes son tejido de tapicería de seda y hebras cubiertas de oro. Nota para el recreacionista: Hay muchas otras formas de hacer tiraz usando evidencias de otros periodos y lugares. Es posible que la tiraz haya sido: bordada (bordado rumano , punto partido, y punto de tallo son técnicas de la época); tejido de tablillas (tanto a doble cara como el brocado conseguirán el efecto deseado), o pintada con pigmentos o medir lo que debe ser sobredorado


Ropa interior
Hombres: Bajo la jubba o durr’a los hombres podían vestir otra túnica cuyo nombre variaba dependiendo de el tipo de tejido o del corte específico. La prenda más interior era el qamis, una camisa larga de algodón blanco o lino. Los hombres también llevaban un sarawil, o calzones, bajo el sarawil, o en vez de él, los hombres podían llevar un tubban, calzoncillos que terminaban en un doblez bajo la rodilla.


Mujeres: Las mujeres también vestían un qamis bajo sus vestiduras. No sabemos si llevaban o no sarawil, tal y como hacían en oriente próximo, pero parece probable, ya que el sarawil es ubicuo entre las mujeres del s. XIII

Nota para el recreacionista: Sarawil no son pantalones de harén. ¡No se cierran en el tobillo! Deberían estrecharse hacia el tobillo, si es posible. Muchos almacenes de ropa para mujer tienen pantalones de lino, de los que llevan un cordel por la cintura, que servirán bastante bien, especialmente bajo una túnica larga.

Sobrevestidos Burnús: Un capote con capucha cuyo corte esta basado en un círculo completo o parcial.

‘Izar: una envoltura grande, de forma rectangular que podía cubrir o envolver el cuerpo de varias maneras. Nota para el recreacionista: una pieza de lana ligera de 60 pulgadas (1,5 metros) de ancho y 3 – 4 yardas (2,75 a 3,65 metros) de largo harán un maravilloso ‘izar

Malhafa: otra envoltura quizá más pequeña y menos pesada que el ‘izar usada por las mujeres sobre todo cabeza y hombros.

Nota del recreacionista: No hay pruebas del uso del aba/abaya en esta época en Al-Andalus?.

Para la cabeza: hombres
Turbantes:
En la primera parte del s. XI el turban (‘immama) no era tan ubicuo como en cualquier otro sitio del oriente próximo. Bajo los Omeyas, eruditos, juristas y bereberes vestían turbantes, y pocos más. A medida que Al-Andalus? caía bajo una creciente influencia bereber, primero de almorávides y después de almohades, los turbantes se convirtieron en una necesidad de la moda.
Los turbantes moros eran una pieza de tela estrecha y muy larga, llamada m’izar, enrollada. El turbante se caracterizaba, típicamente, por una pieza que pasaba bajo la barbilla, cubriendo así el cuello, así como una larga cola que colgaba por la espalda. Esta cola puede ser decorada con un fleco, o una banda como la del tiraz.

Nota para el recreacionista: La mayoría de los turbantes para recreación están hecho de una gasa de algodón, ligera y suavemente coloreada. El turbante quedará mejor cuando se haga enrollando un mi’zar largo y estrecho. Por ejemplo 30 pulgadas (75 cm) de ancho y 10 yardas (9 metros) darán un buen resultado. Un gorro ajustado a la cabeza, de ganchillo, o un gorro cilíndrico, ayudarán a hacer estable el turbante. De lo contrario tendrás que ajustar el turbante muy apretado a la cabeza. Para enrollar el turbante, pasa el tejido sobre tu cabeza, y luego bajo tu barbilla una o dos veces, y entonces empiece a enrollar. Cuando hayas dado vueltas a todo, salvo lo que quiera conservar como cola, simplemente pásala bajo varias capas en la parte de atrás, de forma que caiga recto por tu espalda.

Gorro ajustado a la cabeza. Existía gran variedad en este periodo. Cualquiera de ellos podría haber servido como base a un turbante, dando una base estable sobre la que enrollar el mi’zar. Estos gorros tenían una gran variedad de colores, y tejidos, incluyendo lana tejida y en fieltro.

Qalansuwa. El gorro cónico conocido como qalansuwa parece haber caído en desuso con la llegada de los turbantes (es decir, con la necesidad creciente de agradar a los bereberes)

Velo facial: Los hombres de determinada ocupación o etnia pueden también haber llevado un velo en la cara. Soldados montados, guardias armados, y algunas tribus bereberes se velaban, bien con una de las tiras del turbante que pasaban bajo su barbilla o con la cola del turbante dando una vuelta alrededor de la cara. Los almorávides llevaban un velo llamado litham, tan distintivo que eran conocidos como al-mulaththamun –“los que visten el litham”- Estaba prohibido vestir el litham por cualquiera que no fuese almorávide, por el miedo que producía en los locales.

Para la cabeza: Mujeres
Lifafa: Las coberturas de la cabeza de la mujer se componían de varias capas, empezando por la lifafa. Podía ser una bufanda atada a la nuca, o simplemente un gorro sujeto con alfileres al cabello, y que sirve para mantener en su lugar el resto de los velos. Nota para el recreacionista: Un pañuelo de cabeza funcionará de maravilla.

Miqna’a: La siguiente capa del velo es la miqna’a, que pasaba sobre la cabeza, alrededor del cuello bajo la barbilla y de nuevo sobre la cabeza. Puede estar bordado o adornado en los bordes.

‘Isaba: Era un lazo estrecho con cierre, o una tira de tela adornada, que estaba como una corona en la cabeza y mantenía la miqna’a en su sitio. Nota del recreacionista: una banda de metal adornada o una pieza recortada de tejido de tablilla funcionará bien. Aunque no hay pruebas del uso de tejido de tablilla en los siglos XI y XII, la gran cantidad de ejemplos en el siglo XIII sugieren que ya había algún conocimiento de este arte en los siglos precedentes.

Taj: En lugar de la ‘isaba las mujeres ricas llevaban el taj, una diadema de de placas metálicas combinadas con una tira de tela que unía sus extremos para formar un círculo. La tela permitía un buen ajustado.

Otras grandes coberturas o enrollados, como el ‘izar o el milhafa pueden haber sido usados para cubrir cabeza o cara. Se pueden combinar con los velos ya comentados, o no. Nota del recreacionista: si quieres mantener un velo o rollo grande sobre la cabeza todo el día, asegúrate de llevar un pañuelo o gorro bajo él. Esto da al velo algo a lo que sujetarse de la gravedad o de un soplo de viento. Para más seguridad a) usa clips del pelo para sujetar el pañuelo a la cabeza y b) clava el enrollado al pañuelo con un broche o alfiler y un colgante.

Velo facial: Las damas nobles, y las mujeres de la rica burguesía velaban sus caras con el khimar siempre que dejaban la casa, o cuando en compañía de no sólo mujeres. El khimar era un paño de gasa que servía para eso. Sólo cubría la parte inferior de la cara, y probablemente se ataba tras la cabeza, o cogido al ‘isaba o miqna’a. Se quitaba en tiempos de duelo, o en reuniones de mujeres, o a veces incluso en grupos mixtos dentro de la casa, para escándalo de los eruditos.
Algunas mujeres no se velaban en absoluto, dependiendo de su estatus social, profesión o etnia. Por ejemplo no había caras veladas entre las mujeres de las clases bajas, vendedoras ambulantes del mercado, damas de dudosa reputación, y esclavas. Además, las mujeres almorávides no se velaban (aunque los hombres sí). Sin embargo estas mujeres siempre podían mantener los extremos del izar o milhafa frente a su cara si el decoro lo requería.

Zapatos Botas: Las botas moras se presentaban en una variedad de altos, desde el tobillo hasta la rodilla, y estaban hechas de cuero, o fieltro.

Zapatillas: Las zapatillas suaves de piel blanca de cabra ganaron tal fama que tanto estás, como los zapatos de ese estilo, se llamaron “cordobesas”.

Sandalias: Sandalias y zuecos se hacían con suelas de madera, corcho o esparto

Accesorios Hombre: Se llevaban bolsas, o zurrones, colgadas de una tira al hombro. Las espadas eran de hoja recta, mejor que curva y colgaban de una vaina en el cinturón. Sólo se llevaría cinturón con una shaya, nunca con una jubba.

Mujeres: Las mujeres tenían acceso a cosméticos como el kohl para la línea de los ojos, y henna para pintar pies y manos. Las ricas llevarían joyas de oro –brazaletes, collares, pendientes y anillos- con gemas engarzadas. Las clases bajas habrían usado plata y pasta de vidrio o ágata. Las monedas también formaron parte de las joyas.


Glosario
burnús: Capa grande con capucha
durra'a: túnica con abertura frontal
‘imama: turbante
‘isaba: lazo estrecho con cierre, o una tira de tela adornada que mantiene el miqna’a de una mujer en su sitio
izar: un envoltura grande, de forma rectangular que podía cubrir o envolver el cuerpo de hombres o mujeres
jubba: la principal vestidura del cuerpo para ambos sexos
khil‘a: “ropas de honor” – vestiduras pesadamente brocadas, con tiraz, dadas como regalos del emir o califa a sus cortesanos
khimar: un velo facial de gasa para mujeres
lifafa: la capa inferior del velo de una mujer
litham: velo para la parte inferior de la cara, llevado por los hombres almorávides
mi’zar: Larga y estrecha tela de la que se hacía, envolviendo, el turbante
miqna‘a: velo de mujer, que cubría el pelo, y con puntas colgando hacia el pecho
qalansuwa: una moda Bagdadí de cubrir la cabeza con un gorro cónico.
qamis: Una camisa larga (probablemente blanca) para ambos sexos de algodón o lino
sarawil: calzones, aparentemente largos hasta el tobillo
shaya: Una túnica corta con cuerpo y mangas estrechas y falda amplia, que es una reminiscencia de tiempos visigodos (El nombre viene del latín sagum)
taj/tijan (pl): diademas llevadas por mujeres
tiraz: Tejido ricamente bordado o brocado, monopolizado por el poder (emir, califa o malik)
tubban: Calzones terminados en la rodilla
Fte:Asociación Cultural Medieval del pueblo de Montiel

interesante nueva sentencia desfavorable a la SGAE

pincha aqui,es un articulo muy interesante en cuanto a la repercusión economica que supone el canon que los festeros debemos pagar a la SGAE.

marcha mora del mes.SANTIAGO CAPITAN ABENCERRAJE


LA BANDA DE L´OLLERIA CON LA COLABORACION DE DIFERENTES COROS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA


RETRANSMISIÓN CANAL NOU

marcha mora del mes.PACOS DEL GURUGÚ

Ya pueden estar orgullosos los Pacos de Mutxamel,con esta maravillosa marcha mora del compositor Ramón Garcia i Soler premiada con el Premio Euterpe.

La primera gravació

La primera gravació de música festera per a les festes moros i cristians que va sorgir fou 'Ecos del Levante español' a l'any 1960 (reeditat al 1999). El mateix any també va ser editat un 'single' amb 4 marxes mores del mestre José Maria Ferrero.

Primer disc de música festera

Ya han pasado las fiestas del 2009



Añadir vídeo



otro año más,hemos disfrutado con unas fiestas maravillosas ,llenas de momentos inolvidables...

Éxito de público en la presentación de capitanias



Más de 4.000 personas asistieron el sábado a la presentación de Capitanías de Moros y Cristianos 2009 celebrada en el Club Náutico. Las comparsas Cavallers de Conquesta y Els Pollosos presentaron a sus cargos festeros en un espectáculo que finalizó con un castillo de fuegos piromusical. El paseo marítimo del Club Náutico Campello se llenó por completo con motivo de la presentación de las Capitanías de Moros y Cristianos 2009. El espectáculo organizado por las Comparsas Cavallers de Conquesta y Els Pollosos, y por la Junta Festera de Moros y Cristianos, en colaboración con la Concejalía de Fiestas de El Campello, atrajo a más de 4.000 personas que disfrutaron de un espectáculo de luz, música, baile y pólvora a los pies de la Torre de la Illeta, convertida por una noche en cronista de una historia de convivencia entre pueblos, a la orilla del Mediterráneo.


El broche final al acto fue un castillo piromusical,disparado por la pirotecnia Vicente Caballer. A los sones de una marcha mora y una cristiana, el público vibró con los fuegos artificiales lanzados a los pies de la Torre de la Illeta. Con el escenario situado en el paseo del Club Náutico, los miles de asistentes pudieron contemplar al aire libre, y al lado del mar, el resultado del trabajo y el esfuerzo realizado durante todo el año por las dos Capitanías que ostentarán los cargos de honor en las próximas fiestas del mes de octubre. En la parte artística colaboraron la Associació Musical l’Avanç y la Colla Larraix (dirigidos por Luis Seguí), los bailarines José Soriano y Eva Arcacia, y el grupo de baile L’Estatxa. El texto que dio continuidad al espectáculo, donde la Torre de la Illeta cobraba vida y tenía voz propia, fue obra del autor y director teatral Rafael Esplá Carratalá. Los presentadores del acto fueron los festeros Mari Reyes Baeza Tendero y Paco Armengol Marco.
El acto fue abierto por la presidenta de la Junta Festera, Mª Carmen Pérez, tras la cual tomó la palabra el alcalde de El Campello, Juan Ramón Varó. En primer lugar se despidieron las capitanías salientes 2008, Almogàvers y Els Pacos, que cedieron el testigo de la representación máxima de cada bando a Cavallers de Conquesta, parte de los cristianos, y Els Pollosos, por parte de los moros. Las Capitanías 2009 han recaído, por parte de la comparsa cristiana Cavallers de Conquesta en el capitán Santiago Varó Garberí, la capitana Maica Ivorra Giner, el embajador Antonio Giner Garberí y la abanderada Clara Gomis García. Por parte de la comparsa mora de Els Pollosos, su capitán es Alejandro Collado Giner, su capitana Pepa González Hernández, su embajador Ferrán Joan i Marco, y su abanderada Raquel Ferri Ballester.


Con un gran aplauso se despidieron las Capitanías salientes 2008, Almogàvers y Els Pacos, cuyos cargos han sido, por la parte cristiana de los Almogàvers, el capitán Javier Ferrer Hernández, la capitana Teresa Rubio Vaello, el embajador Luís Ferrando Carpí y la abanderada Pilar Alonso Pérez. Por el bando moro de Els Pacos, ha sido su capitán Juan Armengol Ruzafa, capitana Josefina Sánchez Burgos, embajador Carlos García Giner y como abanderada Aroa Poveda Varó.

Presentación de capitanias

El paseo marítimo del club náutico de El Campello acogerá mañana, a las 22:00 horas, la presentación de las capitanías de Moros y Cristianos. Este espectáculo abre de forma oficial el calendario festero de 2009,
En la comparsa cristiana Cavallers de Conquesta será nombrado como capitán, Santiago Varó Garberí, como capitana Maica Ivorra Giner. El papel de embajador recaerá sobre Antonio Giner Garberí y de abanderada, Clara Gomis García.
Por su parte, el bando moro de la comparsa Els Pollosos, presentará como capitán a Alejandro Collado Giner, como capitana a Pepa González Hernández. Ferrán Joan i Marco ejercerá como embajador y como abanderada lo hará Raquel Ferri Ballester.
Este acto estará acompañado de luz, música en directo, baile y pólvora. Las capitanías salientes, Almogàvers y Els Pacos, aprovecharán la ocasión para despedirse, en un evento donde la Torre de la Illeta tendrá gran protagonismo.

El cabo de escuadra y el cabo batidor


El cabo es el festero que comanda la formación, habitualmente conocida como escuadra, desfilando al frente de la misma y a quienes acompaña, a continuación, la banda de música. El cabo ejerce la autoridad sobre el conjunto al tiempo que interpreta la música que se hace sonar para todos. Debe atender los principios o los cánones propios del lugar y su lucimiento es en beneficio del conjunto. De hecho el público canaliza la máxima atención en el cabo, de ahí su importancia y su valor dentro de la puesta en escena de la escuadra. En función de la población, los cabos pueden mostrar maneras muy distintas. En esencia, el cabo es quien consigue los aplausos del público y sirve de nexo entre la escuadra, la música y el público que asiste a las Entradas y Dianas. Su éxito radica en conseguir esa unión entre todos los elementos que constituyen el ambiente festero en la calle.
Hay poblaciones donde varía hasta el nombre, como el caso de Cocentaina, donde se le conoce como "formador", mientras que la utilización del término "cabo" se deriva del origen de los Moros y Cristianos en la soldadesca miliciana. Lo habitual es que la formación la comande un solo cabo, aunque hay casos en que pueden verse hasta dos, no siendo habitual ni una norma que se siga de forma amplia y consensuada.
Se pueden distinguir varios tipos o modalidades de cabo atendiendo a una clasificación en sentido amplio. Cristiano: suele emplear porra, espada o incluso hacha o lanza. Moro: emplea sable curvo o "xafarot". Cabo diana: habitualmente espada (recta o curva) y en alguna ocasión lanza. También cabe mencionar la especial idiosincrasia de las habituales filaes o comparsas cristianas de Maseros y Contrabandistas, en las que el cabo lleva aperos de labranza y una gran navaja respectivamente.
Otra variable es el llamado cabo batidor. En este caso se trata de un festero que, montado sobre un caballo, acompaña al cabo al frente de la escuadra. Se llama batidor porque originariamente su sentido es el de batir el terreno que se abre delante de la escuadra. En este sentido, la ortodoxia más genuina habla de que el jinete avanza al paso pero vuelve al galope hasta la escuadra en señal de ofrecer noticias del terreno batido. Suelen ser habituales los cabos batidores en las escuadras especiales, también llamadas "escuadra de negros". En los últimos años, los caballos se adornan también con pasos para los que han sido adiestrados u otras figuras propias de la disciplina de la equitación de doma.
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moros y cristianos 2009 desembarco y subida a la torre de la illeta